
Schiaparelli conquista el París Fashion Week
La maison presentó una de las colecciones más comentadas de la Alta Costura, mientras Zendaya convirtió uno de sus diseños en el protagonista de la alfombra roja.
La Semana de la Alta Costura de París arrancó con uno de los desfiles más esperados del calendario: la colección otoño-invierno 2026-2027 de Schiaparelli. Bajo la dirección creativa de Daniel Roseberry, la firma volvió a demostrar por qué es una de las casas más influyentes del momento con una propuesta que mezcló surrealismo, innovación y referencias al cuerpo humano. Horas después de su presentación en el Petit Palais, uno de los diseños abandonó la pasarela para protagonizar otra de las grandes citas de la semana: la promoción mundial de La Odisea, con Zendaya como embajadora inesperada de la colección.
Una colección que desafía los límites de la Alta Costura
Inspirada en el concepto francés l'appel du vide —esa atracción inexplicable hacia lo desconocido—, la nueva colección de Schiaparelli exploró el equilibrio entre lo orgánico y lo futurista. Daniel Roseberry recurrió a corsés escultóricos, siluetas arquitectónicas y materiales poco habituales en la Alta Costura, como silicona, látex y superficies pintadas que imitaban la piel o el mármol. El resultado fue una serie de piezas que transforman la costura tradicional en auténticas obras de arte.
Entre los diseños más comentados destacaron un vestido iluminado desde el interior que evocaba una figura casi celestial, faldas cubiertas por cientos de flores suspendidas sobre estructuras metálicas, vestidos con tentáculos de látex inspirados en el universo marino y corsés moldeados directamente en silicona para reproducir el cuerpo humano con una precisión escultórica. La paleta de colores también rompió con los tonos clásicos de la Alta Costura al apostar por rosas empolvados, violetas, verdes menta y acabados perlados que recordaban al fondo del océano.

Bad Bunny lidera un front row de estrellas
Como ocurre en cada presentación de Schiaparelli, el desfile reunió a numerosas celebridades internacionales. Uno de los invitados más fotografiados fue Bad Bunny, quien hizo una pausa en su gira europea para asistir al evento acompañado por su hermano Bernie Martínez Ocasio. El artista lució un conjunto color marfil rematado con la ya característica corbata trenzada de la maison, una pieza que se ha convertido en uno de los nuevos códigos visuales de Schiaparelli.
Zendaya unió dos de los eventos más importantes de la semana
Mientras París aplaudía la nueva colección, Zendaya protagonizaba el estreno londinense de La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan. La actriz apareció con uno de los vestidos presentados apenas unas horas antes en la pasarela: un diseño compuesto por un corsé tipo coraza y una falda bordada con miles de cuentas en tonos nacarados que evocaba las esculturas de la Antigua Grecia, una elección que además dialogaba con su personaje de Atenea en la cinta.

Más tarde, Zendaya volvió a sorprender con un segundo cambio de vestuario, esta vez firmado por Valentino, manteniendo la inspiración helénica mediante drapeados fluidos y motivos de hojas de laurel. Con ambos estilismos, la actriz confirmó nuevamente el poder del method dressing, una tendencia en la que la moda se convierte en una extensión del universo narrativo de las películas.
La coincidencia entre el desfile de Schiaparelli y la gira promocional de La Odisea terminó convirtiéndose en una de las imágenes más memorables de la semana de la moda. En apenas unas horas, la Alta Costura pasó de la pasarela a la alfombra roja, demostrando que hoy las grandes colecciones no solo se presentan ante compradores y editores, sino que encuentran en el cine y en las celebridades una plataforma global para amplificar su impacto.











