
Tres vitaminas clave que favorecen la ovulación
Nutrimentos esenciales, fáciles de integrar a la dieta, que influyen directamente en la salud ovárica.
La ovulación y la fertilidad femenina están estrechamente relacionadas con el equilibrio hormonal y el estado general de salud, un vínculo que va mucho más allá de la planificación del embarazo y que merece atención constante desde etapas tempranas de la vida reproductiva.
Mantener una función ovárica adecuada no solo incrementa las probabilidades de concepción, sino que también contribuye a sostener un embarazo saludable y disminuir el riesgo de pérdida gestacional, explica la nutrióloga Priscilla Soler, especialista en salud femenina por el Pacific Rim College de Canadá.
Durante años, el ácido fólico fue considerado el pilar de la suplementación en salud reproductiva; sin embargo, investigaciones recientes señalan que existen otros nutrimentos que desempeñan un papel determinante en la regulación de la ovulación y la calidad ovárica.
Uno de ellos es el L-metilfolato, la forma biológicamente activa de la vitamina B9, que el organismo puede utilizar de manera inmediata sin procesos metabólicos adicionales, a diferencia del ácido fólico convencional.
Este compuesto resulta especialmente relevante en mujeres que, por factores genéticos o alteraciones digestivas, no logran convertir el ácido fólico en su forma activa. El L-metilfolato se asocia con ciclos ovulatorios más regulares, una mejor implantación embrionaria y una menor incidencia de pérdidas espontáneas.
Otro grupo de nutrimentos con impacto directo en la función ovárica son los inositoles, particularmente el Myo-inositol y el D-chiro-inositol, reconocidos actualmente por su efecto en el metabolismo hormonal y reproductivo.
Estos compuestos contribuyen a regular los niveles de insulina y favorecen el funcionamiento adecuado de los ovarios, un factor clave en mujeres con síndrome de ovario poliquístico, condición que suele provocar ovulación irregular y dificultades para concebir.
“Cuando los niveles de azúcar en sangre están elevados, la fertilidad se ve afectada. Los inositoles ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina y eso se refleja directamente en la salud de los ovarios”, detalla Soler.
La vitamina D, comúnmente asociada con la salud ósea y el sistema inmunológico, también cumple una función esencial en los procesos reproductivos y en la maduración folicular.
Estudios recientes indican que cerca del 90 % de las mujeres en edad fértil presenta deficiencia de vitamina D, situación que puede alterar hormonas clave para la ovulación, aumentar el riesgo de endometriosis y síndrome de ovario poliquístico, y reducir las tasas de fertilización.










