
Los looks más impactantes de París Haute Couture 2025
Desde Dua Lipa hasta Karol G, la alta costura de París superó expectativas con siluetas futuristas, texturas esculturales y declaraciones estilísticas audaces.
En un momento de redefinición creativa para las grandes casas de moda, la Semana de la Alta Costura de París otoño-invierno 2025-2026 no solo sirvió como vitrina para las nuevas direcciones de firmas como Balenciaga y Maison Margiela, sino también como una pasarela paralela donde el street style consolidó su poder narrativo. Las calles de la capital francesa se transformaron en escenarios donde celebridades e influencers reinterpretaron la alta costura con propuestas que mezclan innovación, teatralidad y precisión estética.
Uno de los momentos más esperados fue la última aparición de Demna Gvasalia como director creativo de Balenciaga, antes de asumir el mando en Gucci. Mientras tanto, Glenn Martens debutó con fuerza en Maison Margiela, mostrando cómo la renovación de liderazgos creativos está marcando una nueva era. Estas transiciones no solo afectan la identidad visual de las marcas, sino que también redefinen las dinámicas entre moda, arte y cultura pop, especialmente cuando las figuras públicas amplifican los mensajes desde fuera de la pasarela.
Dua Lipa capturó todas las miradas con un vestido blanco de apliques escamados que evocaba una armadura futurista, proyectando fuerza y minimalismo gráfico.

Karol G, por su parte, apostó por un diseño negro con bordados metalizados y una falda satinada que combinaba sensualidad con sofisticación.

En contraste, Hunter Schafer deslumbró con un vestido verde menta de franjas metálicas, evocando una estética etérea y precisa, que definió con sutileza la elegancia contemporánea.

A esta constelación de estilo se sumaron figuras como Leonie Hanne, Chiara Ferragni, Caro Daur y Mara Lafontan, quienes elevaron el street style a un lenguaje estético en sí mismo. Desde corsets estructurales hasta reinterpretaciones de la indumentaria regional, sus atuendos pusieron de manifiesto cómo la moda hoy ya no se limita a la pasarela, sino que se juega —y se gana— también desde las gradas, la acera y la cámara de un fotógrafo urbano.
La edición 2025-2026 de París Haute Couture confirmó que la moda más influyente ya no solo se presenta en los salones dorados de los desfiles, sino también en las decisiones estratégicas de quienes la visten y reinterpretan. En un ecosistema donde la imagen define identidad y cultura global, estos looks no son solo estilismos: son posicionamientos visuales que dictan el pulso de la industria y anticipan hacia dónde se moverá el diseño en los próximos años.










